Datos y cifras: las mujeres, la paz y la seguridad
Todos los datos y claves que necesitas saber sobre las mujeres, la paz y la seguridad.
En los 26 años que han transcurrido desde que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobara por unanimidad la resolución 1325 – conocida como la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad – las pruebas del papel vital que desempeñan las mujeres en el establecimiento y mantenimiento de la paz a escala mundial no han hecho sino aumentar.
Sin embargo, el apoyo estructural y financiero a las mujeres que trabajan por la consolidación de la paz – y la ayuda vital para las mujeres y niñas atrapadas en conflictos – continúa siendo lamentablemente insuficiente. En cambio, los conflictos y el gasto militar aumentan, al igual que el número de mujeres asesinadas, violadas y desplazadas por la guerra.
Los datos y las cifras son alarmantes y constituyen un llamado a la acción. Explora las estadísticas a continuación.
Contexto mundial: el aumento de los conflictos y el militarismo afecta a cada vez más mujeres y niñas
- Aumento de los conflictos: en 2025 se registraron más de 185 conflictos armados en todo el mundo. 65 de ellos involucraban Estados, la cifra más alta desde 1946.
- Mujeres expuestas a situaciones de conflicto: se calcula que, en 2025, 756 millones de mujeres y niñas, es decir, el 19 por ciento de la población femenina mundial, vivían a menos de 50 kilómetros de un conflicto mortal, la cifra y el porcentaje más altos registrados desde el decenio de 1990.
- Muertes de civiles en la guerra: en 2025, las Naciones Unidas registraron más de 37.000 muertes de civiles en 20 conflictos armados; una de cada cuatro personas fallecidas era una mujer o una niña. Aunque los hombres siguen teniendo un riesgo más elevado de perder la vida, el uso de armas explosivas de largo alcance en zonas densamente pobladas aumenta el número de víctimas mujeres y niñas, sobre todo cuando los ataques aéreos se dirigen contra edificios residenciales, escuelas, centros sanitarios, mercados y campamentos para personas desplazadas.
- Ataques contra la infraestructura sanitaria: en 2025 se denunciaron más de 1.400 ataques contra centros sanitarios en 20 países con emergencias humanitarias complejas, que provocaron más de 3.100 personas heridas y fallecidas. En contextos como los de Ucrania (584 ataques), Gaza (467), Myanmar (70) y el Sudán (65), los repetidos ataques contra centros sanitarios han perturbado gravemente la prestación de servicios, y han privado a las mujeres del acceso a servicios esenciales que salvan vidas, incluida la atención de la salud sexual y reproductiva.
- Aumento de la violencia sexual relacionada con los conflictos: las Naciones Unidas verificaron 9.788 casos de violencia sexual relacionada con los conflictos en 2025, lo que supone más del doble que el año anterior y casi el cuádruple que en 2022.
- Mujeres, niñas y niños en situación de desplazamiento: a finales de 2025 se estimaba que 117,8 millones de personas se encontraban desplazadas por la fuerza en todo el mundo, lo que supone 1 de cada 70 personas; las mujeres y niñas y los niños representaban aproximadamente el 60 por ciento de esta cifra.
- Ataques a la educación e interrupción del aprendizaje: se registraron al menos 9.259 ataques contra la educación en el período comprendido entre 2024 y 2025, lo que supone un aumento del 50 por ciento con respecto al período 2022-2023; al menos 10.600 estudiantes y miembros del personal educativo resultaron muertos o heridos.
- La educación de las niñas, en el punto de mira: de los 273 millones de niñas, niños y adolescentes incluidos en la estimación mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre el número de niñas y niños sin escolarizar, 127 millones (el 47 por ciento) viven en países afectados por crisis. Las estimaciones más recientes recogidas en el informe Education Cannot Wait (La educación no puede esperar, en inglés) indican que las niñas representan el 51 por ciento del total de menores que no asisten a la escuela.
- En el Afganistán, la educación de las niñas se está viendo restringida de manera sistemática. Desde septiembre de 2021 se les ha prohibido acceder a la educación secundaria más allá del 6.º curso. Las restricciones también se han extendido a la educación alternativa: según se ha informado, se detuvo a varios miembros del personal docente y se cerraron por la fuerza varios centros por impartir educación a niñas más allá del 6.º curso. Hasta marzo de 2025 se había denegado el acceso a la enseñanza secundaria a 2,2 millones de niñas.
- Inseguridad alimentaria: los conflictos siguen siendo la principal causa de la inseguridad alimentaria aguda que sufren millones de personas en todo el mundo. El informe 2026 Global Report on Food Crises sobre el tema (en inglés) revela que, en 2025, 266 millones de personas de 47 países y territorios experimentaron altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. Las crisis alimentarias también van acompañadas de graves crisis nutricionales, en especial para las mujeres, niñas y niños pequeños. En 2025, 9,2 millones de mujeres embarazadas y en período de lactancia padecían malnutrición aguda, un problema que también afectaba a 35,5 millones de niñas y niños menores de 5 años.
- Mortalidad materna en situaciones de conflicto: de acuerdo con las estimaciones disponibles, en 2023 fallecieron 160.000 mujeres por causas maternas evitables en contextos frágiles y afectados por conflictos. Una mujer que diera a luz en un país afectado por un conflicto tenía una probabilidad cinco veces mayor de morir por causas relacionadas con la maternidad que una mujer que diera a luz en un país en situación estable.
Las mujeres en los procesos de paz
- Los acuerdos de paz son más sólidos cuando participan las mujeres: diversos estudios muestran que los acuerdos de paz en los que participan mujeres como signatarias presentan mayores tasas de cumplimientoy una duración más elevada. Una evaluación reciente sobre las iniciativas de consolidación de la paz en las zonas fronterizas de Malí y el Níger, por ejemplo, constató que la participación de las mujeres en la prevención de conflictos aumentó del 5 al 25 por ciento entre 2020 y 2022, lo que ayudó a resolver más de 100 conflictos sobre los recursos naturales locales.
- Las mujeres quedan en gran medida excluidas de las negociaciones: de los 57 procesos de paz analizados en 2025, las mujeres solo estuvieron representadas en las delegaciones negociadoras de 13 procesos (el 23 por ciento) y constituyeron, en promedio, el 5 por ciento del personal negociador, lo que supone un descenso con respecto al 7 por ciento registrado en 2024. La proporción de mujeres que actuaron como mediadoras se situó en el 14 por ciento, igual que en el año pasado.
- Procesos de paz dirigidos o codirigidos por las Naciones Unidas: en tres procesos dirigidos o codirigidos por las Naciones Unidas en 2025, las mujeres representaron en promedio el 22 por ciento del personal involucrado en las negociaciones, y las tres personas que ejercieron como mediadoras principales de las Naciones Unidas eran mujeres.
- Disposiciones sobre género en los acuerdos de paz: solo 10 de los 53 acuerdos de paz firmados en todo el mundo en 2025 (el 19 por ciento) incluían alguna referencia a las mujeres, las niñas, el género o la violencia sexual, lo que supone un descenso con respecto al año anterior. Ninguno de los 13 acuerdos de alto el fuego alcanzados en 2023 incluía como actos prohibidos la violencia sexual relacionada con el conflicto ni otras formas de inseguridad relacionadas con el género.
- Se han puesto en marcha nuevas iniciativas políticas para acelerar los avances en los compromisos de participación de las mujeres en los procesos de paz. Por ejemplo, en octubre de 2024 se presentó el Compromiso común en favor de la participación plena, igualitaria y significativa de la mujer en los procesos de paz del Secretario General durante el debate abierto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre las mujeres, la paz y la seguridad. Hasta diciembre de 2025, el Compromiso ha sido suscrito por 43 firmantes, entre los que figuran Estados Miembros, organizaciones internacionales y regionales y otros agentes del ámbito de la mediación que se han comprometido a adoptar medidas concretas para impulsar la participación de las mujeres en todos los procesos de paz en los que intervengan.
Liderazgo femenino en conflictos y crisis
- Mujeres como jefas de Estado: a fecha de 1 de septiembre de 2026, 30 mujeres ocupan las jefaturas de Estado o de Gobierno en 28 países. Por cada país gobernado por una mujer, hay seis gobernados por hombres.
- Mujeres en el poder legislativo: en 2026, las mujeres ocupan el 27 por ciento de los escaños parlamentarios a nivel mundial, un porcentaje que cae al 20 por ciento en los países afectados por conflictos.
- Mujeres en los gobiernos locales: en 2025, a nivel local, las mujeres representaban el 36 por ciento de los miembros electos en los órganos deliberativos a escala mundial y el 11 por ciento en los países afectados por conflictos para los que se dispone de datos.
- Las cuotas amplían la representación: en los países afectados por conflictos que cuentan con cuotas establecidas por ley, las mujeres ocupaban el 25 por ciento de los escaños parlamentarios, frente al 11 por ciento en los países que carecían de estas cuotas; a nivel local, los porcentajes correspondientes eran del 22 y el 6 por ciento, respectivamente.
- Los hombres ocupan la mayoría de los puestos diplomáticos: en mayo de 2026, los hombres ocupaban el 83 por ciento de los puestos de Representante Permanente en Nueva York, el 72 or ciento en Ginebra y el 69 por ciento en Viena.
Mujeres y seguridad climática
- Vulnerabilidad climática y conflictos: de los 15 países más vulnerables al cambio climático, 13 se ven afectados de forma simultánea por conflictos violentos.
- Las mujeres, olvidadas en la acción por el clima: un análisis realizado por la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sobre 4.164 medidas climáticas propuestas en las contribuciones determinadas a nivel nacional y los planes nacionales de adaptación de 24 países reveló que solo el 6 por ciento menciona a las mujeres.
- Violencia contra las defensoras del medio ambiente: entre 2023 y 2025, las personas dedicadas a la defensa del medio ambiente y la tierra representaron cerca de tres de cada diez del total de personas defensoras asesinadas o desaparecidas. Dos de cada diez personas asesinadas o desaparecidas pertenecían a comunidades indígenas y minoritarias, mientras que una de cada diez eran mujeres.
- El Plan de acción de Belém sobre el género para el período 2026-2034, aprobado en el 30.º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP30), incluye por primera vez una redacción que refuerza la seguridad, los mecanismos de protección y el apoyo a las defensoras del medio ambiente y a las mujeres que participan en la acción por el clima.
Los derechos humanos de las mujeres en conflictos y crisis
- En el último decenio, los asesinatos confirmados han aumentado de forma considerable hasta alcanzar la cifra de 673 en 2023 –un 53 por ciento más que en 2015–, y las mujeres representan aproximadamente una de cada diez víctimas, lo que nos aleja aún más del objetivo global de cero asesinatos.
- Una encuesta reciente reveló que el 70 por ciento de las defensoras de los derechos humanos, activistas, periodistas y trabajadoras de los medios de comunicación en todo el mundo han sufrido violencia en línea en el ejercicio de su trabajo, y que el 24 por ciento denunció haber sido víctima de violencia en línea facilitada por la inteligencia artificial.
Violencia de género en los conflictos
- Aumento de la violencia sexual relacionada con los conflictos: las Naciones Unidas verificaron 9.788 casos de violencia sexual relacionada con los conflictos durante 2025, más del doble que el año anterior y casi cuatro veces más que en 2022. Los casos verificados por las Naciones Unidas son indicativos y no reflejan la verdadera magnitud del problema.
- Impunidad persistente para los agentes armados: la lista de partes estatales y no estatales implicadas en patrones de violencia sexual relacionada con los conflictos asciende ya a 77 agentes armados, dos tercios de los cuales llevan varios años figurando en la lista sin que se haya adoptado una medida correctiva.
El acceso de las mujeres a la justicia durante los conflictos y después de ellos
- Servicios de justicia sensibles al género: entre 2023 y 2025, la Plataforma de Justicia de Género de ONU Mujeres y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) prestó servicios de justicia sensibles al género a más de 1,12 millones de personas en 59 países frágiles y afectados por conflictos.
- El papel de las mujeres en la justicia transicional: en 2026, las mujeres representan 20 de los 36 cargos de magistratura (el 56 por ciento) de la Jurisdicción Especial para la Paz de Colombia y 5 de los 13 miembros de la Comisión Nacional de Justicia Transicional de Siria (el 38 por ciento). Las mujeres representan asimismo el 40 por ciento de los miembros de la Comisión Nacional del Líbano para las Personas Desaparecidas y Víctimas de Desaparición Forzada, y 4 de los 10 miembros de las dos comisiones de justicia transicional de Nepal son mujeres.
Seguridad social, económica y de los medios de vida de las mujeres
- La pobreza extrema en situaciones de conflicto: en la actualidad, 426,4 millones de mujeres y niñas de todo el mundo (el 10 por ciento de la población femenina mundial) viven en condiciones de pobreza extrema; de ellas, 162,9 millones (el 38 por ciento) viven en zonas afectadas por conflictos.
- Las desigualdades de género en la cobertura de la protección social también son mayores en los contextos afectados por conflictos: en 2023, los hombres tenían una probabilidad 1,5 veces mayor que las mujeres de recibir al menos una prestación (a escala mundial, dicha probabilidad es 1,09 veces mayor).
- A nivel mundial, el 46,5 por ciento de las mujeres en edad de trabajar tenían un trabajo en 2025, frente al 69,6 por ciento de los hombres. En los países afectados por conflictos, la tasa de empleo femenino era aún más baja: en promedio, solo el 37,0 por ciento de las mujeres en edad de trabajar tenían empleo, frente al 65,2 por ciento de los hombres, aunque existen diferencias según el contexto [de acuerdo con un análisis de la tasa de empleo realizado por ONU Mujeres. Base de datos de estimaciones modelizadas de la OIT (ILOEST), Organización Internacional del Trabajo (OIT), consultada en agosto de 2026].
- En Gaza, el 90 por ciento de las empresas que contrataban a mujeres tuvo que cerrar, lo que limitó drásticamente el acceso de las mujeres al trabajo remunerado y a los ingresos. En Ucrania, la tasa de empleo de las mujeres en situación de desplazamiento interno encuestadas descendió del 51 por ciento al inicio de la invasión a gran escala hasta el 35 por ciento en octubre de 2023. Más recientemente, la crisis que atraviesa Oriente Medio en 2026 amenaza con agravar esta situación: en el Iraq, Jordania, el Líbano, el Estado de Palestina y Siria, se estima que entre 34.000 y 56.000 puestos de trabajo ocupados por mujeres podrían estar en riesgo inmediato debido a la contracción de la demanda en los sectores privado e informal.
- En los países afectados por conflictos, el 79 por ciento de las mujeres empleadas ocupan puestos de trabajo informales, a menudo sin una protección social adecuada, condiciones de trabajo decentes, protecciones laborales ni representación colectiva [según el análisis llevado a cabo por ONU Mujeres de los datos del indicador 8.3.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) procedentes de la Base de Datos Mundial de los ODS, consultada en agosto de 2026].
Las mujeres en misiones de las Naciones Unidas, el mantenimiento de la paz y el sector de la seguridad
- Mujeres al frente de misiones de las Naciones Unidas: en las jefaturas y jefaturas adjuntas de las misiones de las Naciones Unidas, la paridad se alcanzó por primera vez en 2021, pero ha descendido hasta el 33 por ciento.
- Las mujeres en el mantenimiento de la paz y el sector de la seguridad: a finales de 2025 se había cumplido o superado la mayoría de los objetivos fijados en la Estrategia de paridad de género para el personal uniformado de las Naciones Unidas 2018-2028, excepto los relacionados con los contingentes militares y el Estado Mayor. Las mujeres representaban:
- el 36 por ciento del personal judicial y penitenciario (objetivo fijado en la Estrategia: 30 por ciento);
- el 31 por ciento de las y los agentes de policía (objetivo fijado en la Estrategia: 25 por ciento);
- el 23 por ciento del personal militar con experiencia en misión y de los oficiales del Estado Mayor (objetivo fijado en la Estrategia: 22 por ciento);
- el 18 por ciento de las unidades de policía constituidas (objetivo fijado en la Estrategia: 15 por ciento);
- el 8 por ciento de los contingentes militares (objetivo fijado en la Estrategia: 12 por ciento).
- Apoyo a las mujeres que forman parte de las fuerzas de mantenimiento de la paz: determinadas medidas, como la Iniciativa Elsie en el Canadá y el Fondo de la Iniciativa Elsie para las mujeres en operaciones de paz (EIF, por sus siglas en inglés) –un fondo fiduciario de las Naciones Unidas– están ayudando a elevar la cifra de mujeres que participan de manera plena, igualitaria y significativa en tareas de mantenimiento de la paz. El EIF ha prestado apoyo a 22 instituciones de seguridad en 19 países que aportan contingentes militares y fuerzas de policía, así como a tres misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
Género y prevención del extremismo violento
- Género y terrorismo: en 2015, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas reconoció el vínculo entre el género y el terrorismo en su resolución 2242, que insta a integrar la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad con los esfuerzos de lucha contra el terrorismo y el extremismo violento.
- La violencia sexual como arma de guerra: los grupos terroristas, otros grupos armados y las redes delictivas utilizan la violencia sexual como táctica para incentivar el reclutamiento y hacerse con el control de territorios y recursos naturales lucrativos.
- Uso indebido de las leyes antiterroristas: las leyes y medidas de lucha contra el terrorismo siguen utilizándose a menudo de forma indebida para considerar como terroristas a agentes de la sociedad civil, entre ellos a personas dedicadas a la defensa de los derechos humanos, y procesarlos por delitos relacionados con el terrorismo con el fin de obstaculizar su labor. Las organizaciones que trabajan en la promoción de los derechos de las mujeres y las defensoras de los derechos humanos se ven especialmente afectadas por estas prácticas.
Desarme, control de armas y gasto militar
- Gasto militar récord: el gasto militar mundial aumentó por 11.º año consecutivo, hasta alcanzar casi los 2,9 billones de dólares de los Estados Unidos en 2025. El aumento vertiginoso del gasto militar se opone directamente al artículo 26 de la Carta de las Naciones Unidas, que aboga por la paz y la seguridad internacionales con una desviación mínima de recursos –económicos y humanos– hacia el armamento. También contraviene la Plataforma de Acción de Beijing (en concreto, su objetivo estratégico E.2.), que ya en 1995 instaba a reducir el excesivo gasto militar y a controlar la disponibilidad de armamento.
- En el examen y la evaluación de la aplicación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (E/CN.6/2025/3), solamente el 3 por ciento de los países y territorios informaron haber tomado medidas para reducir el gasto militar o controlar la disponibilidad de armamento. Solo el 1 por ciento de los países han reasignado fondos del gasto militar al gasto social y económico en capítulos como, por ejemplo, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
- El desarme en los planes de acción nacionales: en 2025, 64 de los 117 planes de acción nacionales sobre las mujeres, la paz y la seguridad (el 54,7 por ciento) hacían referencia al control de armas, la gestión de municiones o el desarme, lo que supone un aumento con respecto al 39,3 por ciento registrado en 2024. Sin embargo, un análisis más detallado pone de manifiesto que las referencias suelen limitarse a las secciones introductorias, en lugar de a las medidas propuestas.
- El Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) y la violencia de género: este tratado es el primer acuerdo internacional jurídicamente vinculante que reconoce la conexión entre el comercio internacional de armas y la violencia de género. En virtud del apartado 4 del artículo 7 de dicho tratado, los Estados partes, al evaluar exportaciones de armas, deberán tener en cuenta el riesgo de que estas “se utilicen para cometer o facilitar actos graves de violencia por motivos de género o actos graves de violencia contra las mujeres y los niños”.
- Los informes presentados en el marco del Programa de Acción para Prevenir, Combatir y Eliminar el Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras muestran que el número de Estados que integran las consideraciones de género en el control de armas a nivel nacional ha aumentado de forma constante a lo largo del tiempo (el 74 por ciento de los Estados que presentaron informes en 2024).
Políticas locales, nacionales y regionales sobre las mujeres, la paz y la seguridad
- Los planes de acción nacionales son herramientas importantes que ayudan a los países a cumplir los compromisos contraídos a escala mundial en el marco de la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad en sus políticas internas. Estos planes muestran la prioridad que conceden los países a dicha agenda y cómo se gestionan, financian y supervisan las actividades. Desde el primer plan de acción nacional sobre las mujeres, la paz y la seguridad adoptado por Dinamarca en 2005, el número de países que cuentan con planes de acción nacionales ha aumentado hasta los 117 en mayo de 2026. El 80 por ciento de los planes disponibles públicamente contaban con un marco de seguimiento basado en indicadores, mientras que el 15 por ciento de los países tenían planes cuyo plazo de ejecución había concluido hacía al menos dos años. En 2025, cinco países adoptaron por primera vez un plan de este tipo: el Estado Plurinacional de Bolivia, Malasia, Tailandia, Tanzanía y Trinidad y Tobago.
- Un número cada vez mayor de organizaciones regionales ha adoptado políticas o planes de acción específicos sobre las mujeres, la paz y la seguridad. En octubre de 2026, 13 organizaciones regionales contaban con planes de acción.
- Un plan de acción sobre las mujeres, la paz y la seguridad a nivel local puede traer consigo importantes beneficios:
- Filipinas: un ejemplo de integración de la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad en la planificación local. La Región Autónoma de Bangsamoro, en el Mindanao musulmán, aprobó una orden ejecutiva por la que se exige la integración de los programas sobre las mujeres, la paz y la seguridad en los planes de desarrollo y los presupuestos de los ministerios y organismos regionales.
- Uganda: la participación de las mujeres casi se ha triplicado. En Karamoja, la representación de las mujeres en los comités de paz de los distritos y subcondados pasó del 17 por ciento en 2022 al 46 por ciento en 2025. En la actualidad, 21 distritos cuentan con planes de acción locales sobre las mujeres, la paz y la seguridad, y algunos de ellos destinan el 1 por ciento de sus presupuestos locales a su ejecución.
- Kenya: a principios de 2025 se habían puesto en marcha 19 planes de acción sobre las mujeres, la paz y la seguridad a nivel de condado, al tiempo que se observaba una disminución de los conflictos locales relacionados con el agua y otros recursos.
- Ucrania: las mujeres impulsan la recuperación local. Un total de 34 grupos de autoayuda integrados por mujeres están contribuyendo a la recuperación local, utilizando perfiles comunitarios de género para elaborar recomendaciones que han sido adoptadas por las autoridades locales.
- Kosovo*: 17 municipios refuerzan la elaboración de presupuestos. Los planes locales sobre las mujeres, la paz y la seguridad puestos en marcha en 17 municipios han fortalecido la elaboración de presupuestos sensibles al género. *Las referencias a Kosovo se entenderán en el contexto de la resolución 1244 (1999) del Consejo de Seguridad.
- Iraq: ayuda adaptada al contexto local para las mujeres desplazadas. En la región del Kurdistán, en el Iraq, la aplicación adaptada al contexto local de la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad se ha centrado en armonizar los servicios de apoyo destinados a las mujeres en situación de desplazamiento interno y a las poblaciones que regresan a Sinjar.
- La Red de Puntos Focales sobre las Mujeres y la Paz y la Seguridad celebró su 10.º aniversario en 2026. En septiembre de 2026, 101 Estados Miembros y 11 organizaciones regionales forman parte de ella, lo que la convierte en la mayor red de este tipo dedicada a las mujeres, la paz y la seguridad.
- A fecha de septiembre de 2026, 19 países forman parte del Grupo Política Exterior Feminista Plus.
- El Pacto para las Mujeres, la Paz y la Seguridad y la Acción Humanitaria (Pacto MPS-AH) contaba con 254 firmantes en septiembre de 2026.
Déficits cruciales en el financiamiento para las mujeres, la paz y la seguridad
- Ayuda bilateral para la igualdad de género: los datos más recientes disponibles sobre la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) muestran que la ayuda bilateral destinada a contextos de fragilidad elevada y extrema ascendió a 43.500 millones de dólares de los Estados Unidos en 2024. De esta cantidad, 21.700 millones de dólares (el 50,8 por ciento) apoyaron la igualdad de género, pero solo 2.500 millones de dólares (el 5,8 por ciento) tenían como objetivo principal la igualdad de género.
- Descenso histórico de la AOD: los datos preliminares indican que la asistencia oficial para el desarrollo proporcionada por los miembros y asociados del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) se redujo un 23,1 por ciento en 2025, hasta situarse en 174.300 millones de dólares. La OCDE prevé un nuevo descenso del 6,9 por ciento en la asistencia neta de los países del CAD en 2026.
Financiamiento para organizaciones de mujeres en la primera línea de respuesta en conflictos y crisis
- Financiamiento para organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres: la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) destinada a apoyar a organizaciones y movimientos de defensa de los derechos de las mujeres en contextos de fragilidad elevada y extrema se redujo de 215,4 millones de dólares en 2023 a 167,9 millones de dólares en 2024. En ambos casos significó el 0,4 por ciento del total de la ayuda bilateral.
- Repercusiones de los recortes de las ayudas a las organizaciones de mujeres: un informe elaborado por ONU Mujeres en 2026 sobre las consecuencias de los recortes de las ayuda a las organizaciones de mujeres en contextos humanitarios revela que el 63 por ciento declaró haber reducido sus servicios en comunidades remotas y de difícil acceso, el 45 por ciento disponía de financiamiento para menos de seis meses y el 77 por ciento había perdido personal.
- Financiamiento direct de las Naciones Unidas: en 2025, el 38 por ciento de las entidades de las Naciones Unidas proporcionaron financiamiento directo a organizaciones locales de mujeres en contextos de paz y humanitarios, frente al 25 por ciento registrado en 2024.
- El Plan de Aceleración para Todo el Sistema de las Naciones Unidas sobre la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres, puesto en marcha en 2024, pretende establecer, a más tardar en 2026, la norma de que el 15 por ciento de los gastos de las Naciones Unidas se destinen a la igualdad de género, con medidas para alcanzar este objetivo en 2030. El mencionado plan también recomienda que todos los nuevos fondos fiduciarios de asociados múltiples fijen un objetivo del 40 por ciento para programas de fomento de la igualdad de género y movilicen 300 millones de dólares para las organizaciones de mujeres que operan en situaciones de conflicto y crisis.
Fondos fiduciarios de asociados múltiples que financian la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad
- El Fondo para la Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas: en 2025, el Fondo para la Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas aprobó 124 millones de dólares para iniciativas en 28 países, de los que destinó más del 38 por ciento (47 millones de dólares) a la igualdad de género, lo que supone un descenso con respecto al 43 por ciento de 2023 (cuando se destinaron a este concepto 49,9 millones de dólares). Esto representa el tercer año consecutivo de descenso tanto en términos de volumen como de proporción del financiamiento destinado a la igualdad de género.
- El Fondo para la Mujer, la Paz y la Acción Humanitaria de las Naciones Unidas: se trata del único mecanismo de financiamiento a escala mundial dedicado a apoyar a las organizaciones locales y de base comunitaria de mujeres en situaciones de conflicto y crisis.Desde 2016, ha movilizado más de 276 millones de dólares y ha prestado apoyo a más de 1.800 organizaciones locales de mujeres y a 1.251 defensoras de los derechos humanos en 49 países afectados por crisis. En 2025, el Fondo para la Mujer, la Paz y la Acción Humanitaria recaudó 30,4 millones de dólares para organizaciones de mujeres y activistas locales, lo que supone una disminución respecto de los 65,9 millones de dólares recaudados en 2024.
- El Fondo de la Iniciativa Elsie para apoyar la participación significativa de las mujeres uniformadas en las operaciones de paz (FIE): este innovador mecanismo de financiamiento pretende aumentar la participación segura, igualitaria y significativa de las mujeres uniformadas en las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Hasta diciembre de 2025, el FIE había aprobado financiamiento para 30 proyectos que abarcaban 29 instituciones de seguridad en 18 países que aportan tropas y fuerzas de policía, así como para tres operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
- Fondos mancomunados para países concretosy Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF): en 2025, los fondos mancomunados para países concretos destinaron 983,6 millones de dólares (el 95 por ciento del financiamiento total) y el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia asignó 204 millones de dólares (el 75 por ciento) a proyectos que contribuían a la igualdad de género en todos los grupos de edad.
Las mujeres, la paz y la seguridad en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
- Desde el año 2000, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha aprobado 10 resoluciones clave en las que se sustenta la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad, a saber: las resoluciones 1325 (2000), 1820 (2008), 1888(2009), 1889 (2009), 1960 (2010), 2106 (2013), 2122 (2013), 2242 (2015), 2467 (2019) y 2493 (2019).
- El lenguaje de género en las decisiones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: en 2025, el 46 por ciento de las decisiones del Consejo de Seguridad hacían referencia a cuestiones relacionadas con el género, el porcentaje más bajo desde 2009, que además es inferior a la media del 65 por ciento registrada en el decenio anterior. Entre las declaraciones presidenciales, el porcentaje descendió del 85,7 por ciento en 2024 al 12,5 por ciento en 2025.
- Las voces de las mujeres en el Consejo de Seguridad: el número de sesiones informativas ante el Consejo de Seguridad a cargo de mujeres pertenecientes a organizaciones de la sociedad civil se redujo de 55 en 2024 a 31 en 2025, la cifra anual más baja desde 2020.
- Las mujeres en las reuniones del Consejo: en 2025, las mujeres representaron el 43 por ciento del total de participantes en las reuniones del Consejo de Seguridad celebradas en virtud del artículo 39 y el 41 por ciento de los miembros de los grupos de especialistas o mesas redondas que prestaban asistencia a los comités de sanciones.